Los cuatro hombres le dedicaron
esta vez una rápida mirada, y siguieron con sus bromas como si nada. Tâleb se
quedó observándole atentamente, sentía curiosidad por aquel hombre. En un
silencio, Tâleb miró a sus compañeros y tendiéndole a Amîr una taza de licor
dijo:
-
¿Qué es lo que te ha traído aquí, Amîr Haim?
-
Ya os lo dije – terció él apartando la taza– el
príncipe Reuven se llevó algo que me pertenece.
-
Mi nombre es Tâleb, Tâleb Faruq – se presentó el
hombre sentado a su derecha – vine para vengar a mi hermano.
-
¿Qué le pasó a tu hermano? – quiso saber Amîr
-
El príncipe Kristjan mató a su hijo cuando
estaba de caza, su mujer enloqueció e intentó atacar al príncipe, pero sus
soldados la redujeron y la asesinaron delante de mi hermano. El pobre
enloqueció… se quitó la vida una semana después.
El reflejo de una lágrima se
asomó a los ojos de Tâleb, quien dio un largo trago al licor que sostenía en
las manos y se lo ofreció a Amîr de nuevo. Éste no sabía qué responder ante la
historia de Tâleb, aceptó la bebida y dio un pequeño sorbo. Sabía a rayos
destilados, pero les hacía sentir bien.
-
Todos tenemos historias tristes por aquí, chico.-
atajó Trifón arrebatándole el licor al nuevo - Por eso los ratos libres los
dedicamos a beber
-
¿Cuál es tu historia? – preguntó Amîr con
curiosidad
Los ojos de Trifón se posaron en
él amenazantes.
-
Vaya, vaya – respondió Trifón limpiándose la
barba – de modo que el hombre lobo, quiere saber ¿eh? – preguntó maliciosamente
enfatizando las palabras despectivas de Ilora.
Amîr acarició el pellejo que le
cubría y asintió lentamente con la cabeza mientras palpaba el suelo en busca de
su espada.
-
Bien – aceptó Trifón nervioso, y comenzó a
hablar con rapidez señalando a unos y a otros y gesticulando con las manos –
Ese es Zoilo, Zoilo vivía muy feliz en una casita preciosa en un pueblecito
encantador, hasta que llegó Evander, su hermano sucumbió a las promesas del rey
y se hizo soldado, como regalo, Evander dejó al hermano de Zoilo escoger mujer,
y escogió la de Zoilo, de modo que Zoilo culpa a Evander de transformar a su
hermano y de perder a su mujer y blablabla – hizo una pausa para beber mientras
Zoilo miraba fijamente las llamas, como hipnotizado.
-
Ese de ahí es Euva, Euva no quería ser soldado,
de modo que le ofreció a Reuven sus tierras a cambio de su libertad, Reuven
aceptó, de modo que Euva se fió de la palabra del príncipe, pero cuando regresó
a sus tierras para firmar el pacto, Reuven las había quemado, incluido el
ganado, de modo que Euva no tenía nada que ofrecer. Reuven le quiso hacer su
esclavo, pero en un despiste de los soldados se escapó y estuvo deambulando
hasta que encontró a Ilora. – se detuvo de nuevo y dio un largo y sonoro trago.
Trifón se levantó y los miró a todos
mientras negaba con la cabeza y agitaba su botella esparciendo gotas del brebaje
a diestro y siniestro.
-
Y yo… - comenzó de nuevo Trifón – yo fui un soldado
en otra vida
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